martes, 25 de febrero de 2020

Manzanera, Teruel




Manzanera, Teruel


Villa localizada a unos 50 km de Teruel y a 100 km de Valencia, con fácil acceso desde la N-234, en la vertiente meridional del macizo de Javalambre, a 996 metros de altitud. Incluye los barrios de Alcotas, Las Alhambras, Los Cerezos, Los Olmos, El Paraíso y El Paúl, que entre todos ellos suman una población actual de 474 habitantes, frente a los 2.750 existentes en 1900.

El municipio cuenta con algunos yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce, ibéricos y también restos romanos, entre los que cabe citar una lápida romana del siglo I. El cuidado casco urbano recibió en 1971 el primer Premio Nacional de Embellecimiento “Conde de Guadalhorce”. Todavía conserva vestigios de un castillo medieval de los siglos XII y XIII y de la muralla que protegía la población, cuyo Portal de Abajo, una bella arcada entre dos torres de planta cuadrada, fue declarado Monumento HistóricoArtístico (BOE, 22-01-80). La iglesia de El Salvador es de estilo barroco del siglo XVIII, posee una torre almenada y conserva algunas pinturas dieciochescas. Otros monumentos destacables son la ermita gótico-renacentista del Loreto (ss. XVI-XVII), el Molino (ss. XVII-XVIII) y las iglesias de Alcotas, Los Cerezos y Los Olmos.

Pero Manzanera es famosa también por otros motivos. El acertado eslogan publicitario que intenta vender los numerosos atractivos del pueblo reza “Manzanera: un paraíso a su alcance” y la frase tiene una premeditada doble intención. Por una parte, hace referencia al renombrado balneario de El Paraíso, dotado de aguas cloruradas y sulfatadas, especialmente indicadas para los trastornos intestinales y hepáticos, cuyos tratamientos se han revalorizado en los últimos años. En segundo lugar, la idea de “paraíso” intenta recoger las excelencias de su territorio, rico en parajes sorprendentes e ideal para disfrutar de unas apacibles vacaciones.

Realmente, si existe un elemento destacable en su medio natural, éste es el agua. Está ceñido por las altas montañas calcáreas de Javalambre, perforadas por formas de absorción kárstica (sima de El Paúl, de Manzanera, polje de Alcotas, etc.) por donde se infiltran las aguas de lluvia. Por debajo aparecen impermeables arcillas yesíferas que colorean el paisaje. En su contacto afloran importantes manantiales –fuentes del Gavilán, el Cañuelo, la Teja–, que alimentan a los cursos de agua. El extenso término de Manzanera, con sus 168,7 km2, se halla perfectamente vertebrado por sus ríos –río de los Olmos, Torrijas, Manzanera y río de los Paraísos–, que se unen para generar el río Albentosa, uno de los más importantes afluentes del Mijares. Sus frondosas riberas nos hacen, efectivamente, rememorar el prometido jardín de las delicias.


Fotografía: Pascual Paricio

Texto: Los pueblos de la comarca de Gúdar-Javalambre
MARÍA VICTORIA LOZANO TENA, 2004


turoliense.aun2020




No hay comentarios:

Publicar un comentario