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martes, 11 de febrero de 2020

Plaza de Toros de Teruel, 1938



Plaza de Toros de Teruel


Fotografía: Biblioteca Digital Hispánica
Teruel, 24 de febrero de 1938


turoliense.aun2020



viernes, 20 de diciembre de 2019

Plaza de Toros de Teruel, 2019


 


Plaza de Toros de Teruel
Calle Granada nº 1



Fotografías: Alfonso Utrillas Navarrete, 18/12/2019



aun2019



domingo, 15 de diciembre de 2019

Plaza de Toros de Teruel




Plaza de Toros de Teruel
-Los Inicios-



La ciudad de Teruel ha tenido tres plazas de Toros; la primera situada en los llanos de San Cristóbal, junto al grupo de viviendas construidas por la Organización Sindical y en el complejo parroquial de San León Magno, la primera corrida se celebró el día 8 en septiembre de 1850, Su traza era un polígono de 24 lados, con un diámetro del ruedo de 50 metros, y una capacidad para 9.000 espectadores, repartidos en 72 palcos, grada cubierta y tendido. Entre sus dependencias se contaban: café, enfermería, guardanés y cuadra. Estuvo en funcionamiento hasta 1929 y fue derruida por el Ayuntamiento en 1933.

En 1929, el arquitecto municipal declara el estado ruinoso de la plaza, y ante una posible tragedia, Teruel se queda sin toros en sus Ferias y Fiestas de San Fernando. 

Será una fecha tan señalada como la del 1,° de Junio de 1929 cuando se celebró el último festejo en la plaza "Vieja". Los tres últimos festejos fueron; el 30 de mayo una corrida con toros de Lozano para Nicanor Villalta, Armillita (Juan) y Tato de Méjico; el 31 una novillada para Barrera-chico y Paquito Torres, con reses de Santos, y el mentado día 1,° una charlotada con "bichos", ese ganado para el Empastre de Catarroja. 


Al siguiente año, una plaza de madera colocada en las proximidades del actual coso taurino, permite a los turolenses celebrar festejos hasta 1934 inclusive, aunque solo novilladas.

Plaza de Toros Vieja

Plaza de Toros Vieja

En 1934, un grupo de aficionados, mediante la aportación de acciones, constituye una sociedad. La obra fue financiada por el Ayuntamiento de Teruel (que abonó el 50 % del coste, quedando como propietario de la plaza), la Cámara de Comercio y una suscripción popular. El arquitecto encargado de las obras fue José Antonio Muñoz y el contratista José Plaza, que usaron los planos de Santiago Gisbert, con un aforo oficial de siete mil personas, amplias dependencias, magnifica visibilidad desde todas sus localidades y dentro de su sencillez arquitectónica de una elegante traza. Costó 300.000 pesetas.

El edificio está construido en estilo neomudéjar usándose ladrillo turolense. El diámetro del ruedo es de cincuenta metros y tenía originalmente una capacidad de 6.407 localidades, incluido; palcos y tendido. Tiene dos torreones almenados en su fachada, que descansa en un zócalo corrido en donde se ordenan vanos que abarcan la altura del edificio.

En 1935 se produce la inauguración de la plaza, siendo arrendatario de la plaza el torero Domingo González Mateos “Dominguin”, quién debía abonar 8.000 pesetas anuales. La inauguración, el 30 de mayo de 1935, se realizó durante las fiestas patronales de San Fernando, anunciándose toros de la ganadería de María Montalvo, y la participación de los toreros Nicanor Villalta, Armillita Chico y Domingo Ortega. Los toros de Montalvo fueron sustituidos por otros de Julián Fernández Martínez de Colmenar al no pasar el reconocimiento veterinario. Villalta fue el primer torero en matar un toro en la plaza, por lo cual se llevó dos orejas.




Inseguro el tiempo. No hubo lleno. Presidieron el comisario de Policía asesorado por el ex-picador Cantaritos y el veterinario señor Soria. Corrió el caballo de la llave Angel Pescador. El ganado, traído precipitadamente a la plaza, sin reposo en corrales, no dio la casta que se esperaba. Villalta dos orejas y rabo. En el segundo ovacionado. Armillita Chico, dos orejas y rabo y en su segundo dos orejas rabo y pata. Domingo Ortega pasó por nuestra plaza sin pena ni gloria. Llovió a cántaros.

En 1936, estaban anunciados Armillita Chico, Domingo Ortega y Curro Caro. El pleito de los toreros mejicanos, impidió la actuación de Armillita, quedando la corrida en un mano a mano Ortega y Caro.


Días antes de la guerra civil, hay cuatro toros para Cayetano Ordoñez, “Niño de la Palma” y Jaime Noain. Media hora antes de la corrida se suspendió por falta de público.

A la salida de una becerrada, el 18 de julio de este año, estalla la guerra.

Y las puertas de la plaza no se abren hasta 1940, después de una necesaria restauración.

El Ayuntamiento rescató las acciones, abonando el 50 por cien y quedando propietario del inmueble que reparó de los destrozos sufridos en la contienda y mejoró las dependencias con arreglo a las nuevas disposiciones reglamentarias.

Vicente Barrera, El Estudiante y Pericas, fueron los tres espadas que despacharon un precioso lote de Clairac, Vicente dijo después de la corrida que los toreros deberían pagar por torear reses como estas.


En el cartel; Marcial Lalanda, Gabriel Pericás Ripoll y Francisco Vega de los Reyes Gitanillo de TrianaPericás no puede acudir por una cogida y le sustituye Ignacio Sánchez Mejías; fue una corrida sosa.


Este año (1941) se celebra por primera vez después de la guerra civil, la tradicional Vaquilla del Angel.


Fotografía color: El Periodico de Aragón
Fotografías b/n : dominio público
Carteles: vaquillas.es
Alfonso Utrillas Navarrete, 2019


aun2019




miércoles, 10 de agosto de 2016

Inauguración de la Plaza de Toros de Teruel, 30 de mayo de 1935





Nicanor Villalta


Domingo Ortega y Armillita Chico


Inauguración de la Plaza de Toros de Teruel
30 de mayo de 1935



Acción, Diario de Teruel y su Provincia

Ecos taurinos

Inauguración de la nueva plaza de Toros

Tuvo lugar ayer, con arreglo al programa, la inauguración de nuestro coso taurino, esa plaza que tiene una alegría propia por su construcción y que anima a pasar excelentes ratos.

La fecha del 30 de Mayo de 1935 quedará perenne entre la afición turolense, puesto que ella señala una nueva fase  en la historia local con referencia a la fiesta  admirablemente llamada nacional.

Será una fecha tan señalada como la del 1,° de Junio de 1929 cuando se celebró  el último festejo en la ya derribada plaza.  No sabemos si lo recordarán nuestros  lectores, más los tres últimos festejos  en aquella plaza fueron el 30 una corrida  con toros de Lozano para Villalta, Armillita (Juan) y Tato de Méjico; el 31 una novillada para Barrera-chico y Paquito Torres, con reses de Santos,  y el mentado día 1,° una charlotada  con bichos ese ganado para el Empastre de Catarroja.

Ayer, pues, quedó inaugurada la plaza con Villalta, Armillita Chico y Ortega. La entrada no fue de lleno completo,  debido sin duda alguna a la inseguridad del tiempo, y a que como al abrir la taquilla no se vendieron localidades de sol, muchos convecinos  decidieron no acudir a la plaza. Presidió el señor comisario de Policía, asesorado por el ex picador Cantaritos y el decano de veterinarios señor Soria.

Hecha la señal de comenzar, Ángel Pescador salió sobre el caballo de la llave y tras él las cuadrillas, que fueron recibidas con grandes aplausos.

El resumen de la corrida es:

EL GANADO, -Excepto el primer toro de la tarde y el segundo de Armillita, resultaron mansos, y más que mansos podemos decir acobardados, algo así como aquel que al salir de una prisión quiere correr mucho y las fuerzas no le acompañan. Porque prisión es, en realidad, que luego de un viaje Colmenar-Teruel,  desde los cajones sean enchiquerados  los toros. Esa y no otra fue la causa de que el ganado no diera el resultado a que está acostumbrado esa vacada; las precipitaciones suelen ser así.

NICANOR VILLALTA, -Dijo que venía dispuesto a complacer a sus paisanos y lo demostró bien claramente. A su primero le dio una serie de verónicas verdaderamente ceñidas y luego de estar constantemente  bien con el capote, como lo estuvieron  Armillita y Ortega ya que ese tercio  fue el más bonito y el que valió por toda una corrida, brindó al público y en medio  de un general silencio inició una gran faena de muleta con pases por alto, con la izquierda, con la derecha, varios naturales preciosos, dos derechazos de los suyos y algunos pases de rodillas y tocaduras de pitones que se ovacionaron.

Cuadró el toro, que fue el más grande de la corrida, y Nicanor, entrando  como sabe, cobró una estocada tan grande  que el bicho salió muerto. Hubo ovación clamorosa, orejas y rabo, vuelta al anillo, salida a los medios y regocijo entre los aficionados al ver que su paisano se portaba cual era.

A su segundo, un manso perdido le dio su adecuada lidia y de él quiso sacar el mejor partido, más el bicho no estaba para nada y Villalta, luego de darle unos cuantos para  hacerle levantar la cabeza, entró a matar y dio media estocada que bastaba, pero el «maño», ansioso de volver a jugarse el todo, volvió a entrar y lo hizo como siempre, dando una estocada que tumbó al toro.

Hubo ovación, pero como Nicanor no se excede en sus cosas no quiso dar la vuelta al ruedo a pesar de los bien merecidos aplausos de sus paisanos. Bien, Nicanor, te has captado nuevamente el cartel que siempre tenías entre nosotros y que por ofuscación parecía perdido entre tus paisanos.

ARMILLITA CHICO, -Este joven torero, todo voluntad y alegría, dio ayer tarde el do pecho y supo captarse la simpatía del público y hacerse  ovacionar muy merecidamente.

En su primer toro, que no atendía razones, puso excelentes pares de banderillas e hizo una faena de muleta breve pero que le valió la oreja y el rabo. Al segundo le hizo un faenón desde el principio al final. Banderillas estupendamente colocadas y una gran labor de muleta con pases de todas clases y ejecutados a los acordes de la música. Mató de una gran estocada y le fueron concedidas las orejas, el rabo y una pata, dando dos vueltas al ruedo. Esperábamos algo así y sucedió.

DOMINGO ORTEGA, -No tuvo suerte en sus toros y pasó por nuestra ciudad sin pena ni gloria pero demostrando en el primero de ellos, al cual le dio unas verónicas tan ceñidas  como templadas, la clase de torero que es. Lo conocemos y discrepamos de muchos que al no ver ayer algo de lo que esperaban censuraban al paleto de Borox, Debe tenerse en cuenta el ganado y por tanto reconocer al toro. A su primero lo mató de un pinchazo y media con derrame y al segundo de dos. Se le ovacionó en algunos pases.

Lo mejor de la corrida puede decirse fue el tercio que ya reseñamos, la estocada de Nicanor, así como dos quites que el «maño» hizo oportunísimos a otros tantos subalternos y la faena de Armillita.

El público salió satisfecho de la corrida, no así de la organización de los servidos de plaza, verdadera satisfacción nos ha causado la noticia de que la cabeza de «Calamar», primer toro que ayer fue muerto en la corrida inaugural de nuestra plaza, va a ser embalsamada y colocada en la enfermería del coso taurino.

Lo celebramos grandemente por haberlo solicitado hace unos días ya que así quedará perenne el recuerdo de esa fecha que, como antes decimos, abre un nuevo periodo a nuestra historia taurina.

Las cuadrillas de los toreros que ayer actuaron, marcharon de la población sobre las ocho de la noche.

Al despedir a Villalta, nos dijo lo hagamos en su nombre de los muchos amigos que aquí tiene. Se va satisfecho y deseoso de poder corresponder a la acogida que le han tributado.

Zoquetillo





ACCION
Diario de Teruel y su Provincia
31 de mayo de 1935

Fotografía Plaza Toros: eldiestro.es


Cartel Plaza Toros de Teruel, 1935
Plaza de Toros de Teruel, 75 aniversario 1935-2010
Aniceto Blasco, 2010

Foto postal, Nicanor Villalta. todocolección.net


Fotografía, Ortega-Armillita

Plaza de Dax, Francia 
Baldomero Fernández Raigón, 1935

Fotografía b/n, Eco de Teruel, 30/05/2014




aun2016